cuando vuelvan las nubes del invierno
para teñir la cama de un color casi oscuro,
fugados para entonces nuestros cuerpos
de exacto amanecer entre sábanas tristes,
tintadas de humedad en derramado semen
(ni tampoco deseo de tu desnudo sexo)
Este calor absurdo,
apenas me permite recordar con certeza
aquellos dos amantes
(quisieron clandestinos)
que en una aciaga tarde se encontraron
en ese absurdo cuarto, carente de cortinas,
siquiera sabedor de nuestros nombres.
(del poemario Arte de náufrago)

6 comentarios:
Quiero tener este poemario. ¿dónde se hace uno de él?
Precioso el poema.
Un abrazote Carlos
Con admiración. Tino
Estoy terminándolo, Tino. Ya está registrado, pero aún sin corregir. Te aviso cuando se publique.
Un abrazo grande.
Desolado, melancólico y hermoso.
Un abrazo, Carlos.
Gracias, Isabel. Un beso.
Más o menos, Mariola, más o menos.
Un beso.
Publicar un comentario en la entrada