Recaba mi atención cómo las sombras,
desvestidas de cualquier artificio,
(tampoco constreñidas al papel de ser sombras)
avanzan implacables sobre un mundo en color.
A pecho descubierto,
sin permitir la opción a cualquier resistencia
por parte de la luz,
conjugan su atrever con su opaco atractivo,
misterio que conmueve al ignorante ser
que habita en altas casas donde el sol sobresale
sobre nubes de aire y algodón deshilado.
Pero la sombra, es sombra
por mucho que disfrace su color primigenio.
Cuando ocupa las calles, se evaporan las flores,
se confunden los pájaros,
los abiertos portales se pueblan de fantasmas,
abyectos, los recuerdos
ocupan su lugar de casi frío,
el farol necesario se prende, repentino,
para alumbrar un tiempo de infinita tristeza,
los niños ya no están,
vaciaron las plazas de gritos y de risas,
y el tiempo se transforma en historia de otros.
Después, la noche cubre la razón de estar vivo.
(del poemario "En una luz distinta")

4 comentarios:
Las sombras nos hace pensar, imaginar y por unos instantes pueden ser divertidas pero en otras con fantasmales.
Primavera
Así es primavera. Gracias por venir
Gracias, Mariola, por tu comentario y tu óptica del poema, muy interesante por cierto.
Un beso
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