miércoles, 21 de abril de 2010

Lluvia pertinaz


Hoy llueve, y lo está haciendo de un modo inevitable,
feroz, con mala leche, la misma que los niños
se gastan con los niños, y llueve por igual
en las terrazas, en techos de uralita,
sobre tejas que tapan ambiguos edificios,
sobre los autobuses, los perros y la gente.

Se inundan las aceras plagadas de agujeros
y charcos camuflados, y es triste tanta
lluvia, constante y sin destino, que destiñe
los amores, anega el viejo parque y sume
a esos silencios que nos vieron pasar
bajo un suelo empapado de palabras antiguas
que el viento difumina en el vacío.


(del poemario "Vivir sin más motivo")

La fotografía está bajada de la red