
Puede ser que te encuentre entre absolutas nubes
que cubren las memorias y simulan al tiempo,
o es verdad que te has ido por largos vericuetos
en busca de cigüeñas y niños de la calle
con los mocos azules, pero sé con certeza
que en un exacto día conviviste conmigo
compartiendo secretos, cubriéndome las manos
de ganas y futuros, incluso consolando
esta tristeza mia que andaba la azotea
ausentada de luz y de palomas,
que me dijiste "espera, regresaré
a tu lado". Mas cerraste a tus espaldas nuestra
puerta y arrancaste a volar distancias infinitas,
dejando que la nieve volviera a aposentarse
en el alero y al frío del nordeste golpear
los cristales, ausentes los pájaros del sueño,
borrándome de fotos las paredes.
Y así fue que la noche volvió para quedarse.
(del poemario "Vivir sin más motivo")