
La lluvia se filtra entre las hojas
en mañanas de gris y abatimientos.
Es tiempo de remover la hierba
que el otoño adormece
para correr descalzo hacia la plenitud de estar,
es el momento exacto
para inventar la playa de arenas invisibles
y enfrentarse a la mar por su vertiente norte.
Quitado de mareas, arreboles de luz despeina el viento
y cubren el camino
bandadas de gaviotas volando hacia la nada.
(paisaje en sepia y verde de un mundo transitivo)

1 comentarios:
Carlos:
Una cadencia perfecta, metáforas vestidas de pulcritud y belleza. Un poemazo.
Me encantó
Un abrazo
Ana
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