lunes 9 de noviembre de 2009

He de dejar


He de dejar al viento del oeste levantar a la aurora,

para encontrar a Dios entre las flores
antes de que confundan sus órbitas los astros,

antes de que el salterio
se torne peregrino de paisajes distintos
y deje a las mañanas anegadas de lluvia
en tono gris-oscuro,

antes de que las cigüeñas se atrevan a volar
y desocupen el nido de la torre,

antes de que la noche borre los mil colores
que cubren la montaña
y obligue
a que la mar se ausente de palabras.


2 comentarios:

Ana Muela Sopeña dijo...

Sensacional poema, Carlos, como todo lo que escribes.

Un abrazo grande
Ana

carlos guerrero dijo...

Gracias, Ana, por venir.

Un beso