Columbro los senderos:
olvidos de la mar,
gentes que apenas miran caerse el horizonte
entre manos que gimen su futuro imperfecto,
cisuras del abismo que doblega su espalda
ante el olvido………………………….
nubladas sensaciones se esparcen a lo lejos
en aras de la tarde, y el humo,
-espirales de gris hacia la aurora-,
se extiende en la oquedad de las horas sin dueño,
……………………………….y las hogueras,
gigantescas luciérnagas sobre un jardín de otoño,
crepitan en su luz………………………
perfecto en su correr,
el sol subraya la mirada del niño
que no espera si no nuevos caminos,
donde se abra la mar al surcar de su nave
entre las olas…………………………………
Es momento de estar, de elevar hasta el cielo la mirada,
sin atisbos de tiempo, y de buscar la paz
entre los árboles, desnudos de ropajes los armarios
que esconden a las nubes pintadas de amarillo………
Carlos Guerrero
(del poemario "senderos de inconstancia")
