
Los sudarios de los muertos transcurridos
han vuelto a dejar su impronta en la pared.
Tristes marcos sin cuerda ni alcayata sustentan la deidad
que nos guió hacia aquella amanecida
ausente de palpitares.
Pensamientos estrábicos, sin iris
ni pupila que soporte
la laxitud de la nieve, cercana a la nostalgia
de otras tardes de calor.
Playa embarrada de recuerdos,
infantiles colmenas,
juguetes destrozados sobre el dintel
del ventanuco sin sensación de serlo.
Trasnochado pirulí, pregonado sobre tambores
de pasión subsumida en horas de no hacer ni decir.
¿Adiós? ¿Acaso renunció tu mano al intento
de agitar el pañuelo hacia un levante cubierto por la sal?
Triste bitácora sin rumbo que marcar.
Ola de caminar disléxico hacia la arena esparcida.
Lluvia de un ayer desarbolado.............
han vuelto a dejar su impronta en la pared.
Tristes marcos sin cuerda ni alcayata sustentan la deidad
que nos guió hacia aquella amanecida
ausente de palpitares.
Pensamientos estrábicos, sin iris
ni pupila que soporte
la laxitud de la nieve, cercana a la nostalgia
de otras tardes de calor.
Playa embarrada de recuerdos,
infantiles colmenas,
juguetes destrozados sobre el dintel
del ventanuco sin sensación de serlo.
Trasnochado pirulí, pregonado sobre tambores
de pasión subsumida en horas de no hacer ni decir.
¿Adiós? ¿Acaso renunció tu mano al intento
de agitar el pañuelo hacia un levante cubierto por la sal?
Triste bitácora sin rumbo que marcar.
Ola de caminar disléxico hacia la arena esparcida.
Lluvia de un ayer desarbolado.............
Carlos Guerrero
(del poemario "las horas des-contadas")
