martes 13 de mayo de 2008

Son escasas las horas


Son escasas las horas, viejo amigo, no consientas,
te pido, que sangren las esquinas cubiertas de memoria,
son escasas las calles, y por eso concentro mi correr
tras los momentos que tachonan de rojo el calendario,
esos mismos momentos que marcan una tregua en el vivir

(exacto laberinto de encanecidas cuestas pintadas de amarillo)

y permiten al sol atrapar golondrinas,
y reír a los niños mientras vuelan cometas,
y fecundar los perros las farolas del parque……………..
después, la noche es larga, puede que demasiado,
y detendrá el recuerdo para abrirse a las sombras.

Carlos Guerrero
(del poemario "vivir sin más motivo")

Desierta está la mar



Desierta está la mar de luminarias. Siquiera
una farola señala posición de costa o puerto.
Por levante, la luna, desteñida del rojo carmesí
que pintaron las nubes, azota el horizonte
y se declama por horas de silencio
tachonado de estrellas, mientras las amapolas
se funden con la playa, oculta por la bruma.

Dejo flotar, inane, la memoria. Enciendo
un cigarrillo al socaire del viento

(que acompaña de soledad la tarde)

y encamino mi rumbo hacia la costanera. Está la arena
sucia, con brozas y con cañas traídas por las olas
de hace apenas tres días. Hacia la sierra, el humo,
mezclado con mil luces, señala los lugares habitados
por alienantes rostros de cristal y ladrillo. Frente a mí
la negrura, que tapa los pecados aún por cometer,
cubre el espacio e inunda con su paz
a ese niño que, entre sueños adultos,
dejó escapar de su mano la cometa.
Carlos Guerrero
(del poemario "espacios y sombras")

Aleja tu paraguas


Aleja tu paraguas de estas calles y deja
que la lluvia trunque
tus ganas de seguir, ya la noche
se negrea en los escaparates zurcidos de neón,
mientras estáticos maniquíes taponan
alcantarillas de llanto contenido, y tristezas,
sólo tristezas, usurpan el espacio de la ciudad
vencida. Aleja tu paraguas: cadáveres errantes
acumulan semáforos en ámbar;
depredadas oraciones
deshilvanan el momento de nacer;
besos desbaratados
pasean estaciones de hierro y despedidas;
ululan ambulancias su cántico de muerte…
Aleja tu paraguas de estas calles
antes que la desolación destruya el arco iris.

Carlos Guerrero
(del poemario "vivir sin más motivo")