
Espérame, sólo es la noche,
centinela de ilusiones
que viene a refugiarse entre tus labios,
que viene a refugiarse entre tus labios,
sólo son horas perdidas,
(¡espera, no te vayas!),
que reclaman su olvido en las tinieblas.
(¡espera, no te vayas!),
que reclaman su olvido en las tinieblas.
No tardo nada,
sólo un segundo,
para dejar las cosas en su sitio.
Espérame,
Espérame,
no traspases la puerta,
el frío reina
y los sueños mueren antes de proyectarse.
Espérame, dame la mano,
volaremos los dos
volaremos los dos
hacia tiempos del sol y la inmemoria.
Carlos Guerrero
(del poemario "las horas des-contadas)
Carlos Guerrero
(del poemario "las horas des-contadas)

