martes 27 de mayo de 2008

Recuerdo, sí.


Recuerdo, si, recuerdo esas mañanas
de asomarme a la vida,
con el sol por delante,


para cegar mis ojos
abiertos al asombro,
apenas atendiendo al viejo profesor


que argumentaba repetidas historias
de gentes que estuvieron,
sublimes tentaciones absolutas

de la abierta ventana
mostrando un exterior que olía
a vacaciones, a ganas de escapar,

y danzaban
libélulas por parterres
cubiertos de un bullir pluscuamperfecto,

y pintaba de verde el viejo matorral,
mientras perros sin rumbo correteaban calles
donde jugaban niñas al corro y a la comba……………………….

(canciones de otros tiempos con sabor a merienda)


Carlos Guerrero


(del poemario "las horas des-contadas")