miércoles 28 de mayo de 2008

Estábamos juntos


Estábamos juntos,
repatriados de amor en la corriente gris
que cruza la vertiente onírica del puente de los besos,
nosotros, los cuerpos sin futuro,
perdidas semillas que bañan el océano de las horas
colocadas de través en el vagón de los deseos,
estábamos
con la mirada manchada de ese caminar
hacia el anonimato,
dolidos por los clavos del reencuentro,
que conduce al más allá de las vacilaciones,
refugiados en el lago de los supervivientes,
resguardados de las guerras perdidas de los dos,

(añagazas inútiles traídas de la nada),

mientras contemplábamos cómo levantaban el vuelo
los suspiros que no quisimos retener
y esgrimíamos
–por cobijar al alma enamorada-
la esencia de un amor que nunca consideramos como propio,
estábamos juntos,
repetidos de paz ante una mar dormida de extravíos,

(bajeles trazadores de senderos),

salpicada de olas,

(parpadeantes, lunáticas, arrepentidas olas),

y en la noche invadida de luces al adiós,
nos mojamos en llanto las manos manchadas de abandono
y volvimos a la luz de aquellos días encalados de azul:
esclarecidos del ayer dormido,
y de nosotros,
que no supimos examinar detrás de la razón.


Carlos Guerrero


(del poemario "las horas des- contadas")

1 comentarios:

Ana Muela Sopeña dijo...

Un poema delicioso que ya conocía, Carlos.

Me ha encantado volverlo a leer.

Un beso
Ana