
como siempre estuviera, allí
estaba la casa, lejanamente cerca,
cubierta por el musgo
de inviernos inclementes,
aupada en la penumbra,
desterradas las risas
que revistieron de azul
sus escaleras,
con los cristales rotos
de tanto abrirse al mar..........
estaba la casa, lejanamente cerca,
cubierta por el musgo
de inviernos inclementes,
aupada en la penumbra,
desterradas las risas
que revistieron de azul
sus escaleras,
con los cristales rotos
de tanto abrirse al mar..........
situó su edad ante el portón,
miró las sombras
que recubrían el fondo del pasillo
y apenas un silencio dibujó su silueta.........
miró las sombras
que recubrían el fondo del pasillo
y apenas un silencio dibujó su silueta.........





