martes 1 de noviembre de 2011

Calor
















El calor asfixiante que aparca en las aceras,
lentamente transcurre camino de la lluvia.

Va dejando a su paso calcinados recuerdos,
polvorientos mensajes del pasado,
resecados parterres de flores oxidadas
y un pecio que conforma nuestra vida de ayer.

Paso lista a la ausencia.
Dolorosas ausencias barrocamente idas
a engrosar la fila de los muertos. Alineados
cadáveres reunidos para el marcial desfile
hacia esa nueva tierra, de imposible regreso.

También aquellas voces conque el amor me hablara
se quedaron detrás de las columnas,
escondidas de mí,
en ardientes veranos de divagar perpetuo.

Sólo queda el calor. Aterralado tiempo
de sequedad. Tiempo de no pensar en describir
el tiempo que, una vez, dicen que estuvo,
cuando el mar era el mar y los castillos
albergaran princesas y dragones.


(del libro Condición de náufrago) 

sábado 1 de octubre de 2011

La partida

Te haces a la mar desde la noche oscura.
Apenas unas ratas y cuatro gatos tristes
avistan tu velamen a medio desplegar.

De pie, frente al timón,
elevas la mirada hacia rutas ignotas
que te quiten, sin mas, de la tristeza
de ser sólo un corsario de la vida.

Tu barco enseñorea el horizonte. Ni una luz
se aprecia en lontananza. Ordenas largar trapo
y encaminar la proa hacia la mar abierta.

Ya estás a la merced de tu enemigo.
Sólo el valor, la astucia y la fortuna
te darán la victoria y el regreso.


(del libro Patente de corsario)

martes 9 de agosto de 2011

En un lugar distante

En un lugar distante me he de encontrar
cuando vuelvan las nubes del invierno
para teñir la cama de un color casi oscuro,
fugados para entonces nuestros cuerpos
de exacto amanecer entre sábanas tristes,
tintadas de humedad en derramado semen
(ni tampoco deseo de tu desnudo sexo)


Este calor absurdo,
apenas me permite recordar con certeza
aquellos dos amantes
(quisieron clandestinos)
que en una aciaga tarde se encontraron
en ese absurdo cuarto, carente de cortinas,
siquiera sabedor de nuestros nombres.

(del poemario Arte de náufrago)

lunes 11 de julio de 2011

Estar aquí



Estar aquí,
                soñar aquí,
                                 vivir aquí,
                                                morir aquí,
y mi consciencia jugando a ser quien soy,
oponiendo a la duda su pizca de razón,
perdida en el espacio su fe y exactitud.

Extraña mezcla de luz y oscuridad.

Un mundo acaso que no es sino distinto
al mundo que aspiraba conseguir, donde los días
apenas se convierten en pasado,
apenas fueron ya las hojas tristes
que cayeran de espaldas al otoño
y donde los recuerdos
apenas asemejan lo ocurrido.

Compendio del espacio
que media entre exitir y no existir.

Un trámite de tiempo al que llamamos vida.

sábado 21 de mayo de 2011

Barco de papel

Fue de papel, y en el estanque
de los juegos y los peces de colores
flotó por un momento.

Movido por mi mano,
velamen infantil desprovisto de intención
siquiera de dominio,
quise guiarle, indemne, a la segura costa,
al socaire del viento y de la muerte. 

Se deshizo sin más. Apenas tuve tiempo
de rezar un responso ante tal desventura.

Naufragó junto al pez de colores difusos,
bajo el agua enjaulada de la fuente,
sobre el verdín que el tiempo puso allí,
borrando sin remedio tu rostro inscrito en él.

martes 3 de mayo de 2011

Recaba mi atención












Recaba mi atención cómo las sombras,
desvestidas de cualquier artificio, 
(tampoco constreñidas al papel de ser sombras)
avanzan implacables sobre un mundo en color.

A pecho descubierto,
sin permitir la opción a cualquier resistencia
por parte de la luz,
conjugan su atrever con su opaco atractivo,
misterio que conmueve al ignorante ser
que habita en altas casas donde el sol sobresale
sobre nubes de aire y algodón deshilado.

Pero la sombra, es sombra
por mucho que disfrace su color primigenio.
Cuando ocupa las calles, se evaporan las flores,
se confunden los pájaros,
los abiertos portales se pueblan de fantasmas,
abyectos, los recuerdos
ocupan su lugar de casi frío,
el farol necesario se prende, repentino,
para alumbrar un tiempo de infinita tristeza,
los niños ya no están,
vaciaron las plazas de gritos y de risas,
y el tiempo se transforma en historia de otros.

Después, la noche cubre la razón de estar vivo.

(del poemario "En una luz distinta")

martes 29 de marzo de 2011

Termino de llegar


Termino de llegar. La estación donde aparco

parece vigilarme desde arriba del todo.

(siento cómo se anudan mis pasos a su suelo)

Miro a mi alrededor. Apenas unas caras,

revestidas de prisa,

intentan removerme de mi quietud perfecta.

Atruenan en la noche multitud de altavoces

que anuncian, insolentes,

destinos absolutos y llegadas posibles.

Todo es prisa y zozobra, maletas que andan solas,

pasajeros perdidos en un tiempo distinto

al tiempo de sus casas,

algún samaritano que saluda y sonríe,

el grupo de las niñas de los ojos sin ruido

y trenes, que se mueven

para acercar personas y animales

sin causa ni razón de haber venido,

anclados sin remedio en el andén del tiempo,

sin nada que decir, mientras la ciudad duerme.



(del poemario "En una voz distinta)

sábado 5 de marzo de 2011

Incomprensión


Me miras sin piedad, abiertamente,
como se mira a un cuadro que cuelga en la pared
sin defensa posible;
como miras la noche sabida desde antes;
y me siento perdido;
y abrasa tu mirada que taladra mi nuca,
mi sexo y mi costado y quisiera decirte,
pero tengo los labios sellados a tu nombre.


(del poemario "Los espacios vacíos")

viernes 21 de enero de 2011

Es apenas la hora


Es apenas la hora donde nace la tarde.

A través del cristal, borroso por el vaho
que mi aliento y el frío configuran,
contemplo la ciudad húmeda y sucia.

Allí se calla el viento,
los hombres se arrodillan cuando llega la noche
y los pájaros, mudos,
en el frío inclemente se mueren de tristeza.

Es la ciudad del miedo y la miseria,
de paredes desnudas siquiera de grafitis,
de magia aniquilada y viejos saltimbanquis
pateando sin piedad sobre sus losas.

Es la ciudad perdida en los mapas ociosos.
La ciudad que ha entregado sus rincones,
antes llenos de luz y amanecida,
a los perros locuaces que atontan a los gatos.

Tampoco se oye un ruido.
Mismamente parece que el Ángel Vengador
vagara entre mil coches parados sin remedio.

El hambre y la injusticia han colmado sus plazas
de corbatas sin dueño y carteras vacías.

(del poemario "Soliloquios en voz alta")

martes 11 de enero de 2011

Al sur de las ciudades


Al sur de las ciudades,
allá donde los mapas concluyen sus historias,
el mar lo anega todo,
el cielo es casi gris y los ojos no alcanzan,
tiene su enclave Ítaca.

Ahí hemos de llegar, es necesario,
antes de que las nubes nos borren el verano,
antes que nuestras piernas a caminar se nieguen,
antes que nuestra vista desconozca el sendero,
antes que nuestro corazón, audible apenas,
nos quite del amor y deje que el vacío
se adueñe del presente y de la historia.

A Ítaca hay que arribar en lozanía,
mientras nos emocionan la risa de los pájaros,
el canto de los niños y el cuerpo de las madres
y seamos capaces de mirar al espejo,
sintiendo la pasión renacer cada noche
sin siquiera importarnos si quedará un mañana.

El resto, ya no importa.
Entraremos cantando allí donde los ojos
no alcanzan los confines,
el cielo es casi gris y las ciudades
no saben de su sitio.

(del poemario "Eternidades")

miércoles 22 de diciembre de 2010

jueves 2 de diciembre de 2010

Tal vez ya no estaré


Tal vez ya no estaré junto al camino
por donde te marchaste
después de nuestro adiós siquiera dicho,
ni he de esperar que suceda el milagro
de ver como regresas.

O puede que los días de lento recorrido
hayan grabado en mí la mustia desazón
de saberte perdida para siempre.

Pero sé que en la tarde de mirar caprichoso,
mientras las amapolas se pudren por el suelo,
el aire se entremezcla con lluvia desteñida
y los besos no están
y son largas las horas
en su mudar a ciegas el tiempo de mi espacio,
siento que el corazón se me transforma
en hoja seca del otoño ambiguo
y apenas sobrevive la esperanza
de volver a la rama
que entonces cobijó mi primavera.

Y atisbo en la distancia el borde del sendero
hacia el tiempo infinito que habita entre las sombras.

(del poemario "Eternidades")

viernes 5 de noviembre de 2010

Tu tiempo es ya concluso.


Tu tiempo es ya concluso.

Atrás se han detenido los años sin rubor,
las manos que se agitan,
las mañanas de blanco, los días diferentes,
el sabor de los besos
que confunden amor con tener ganas,
lágrimas que apenas dejan un surco
tras los ojos, las ganas de reír sin más motivo
que la risa en si misma,
el momento de ser plenamente nosotros,
abierto el corazón a la palabra, sentimiento
de amar que ya no vuelve.

Se me han ido añadiendo, sin apenas sentirlo,
exactos desengaños de erráticas entregas,
confusión de mi mente al caminar sin rumbo
por calles empedradas de cristales hirientes
que destrozan mis pasos,
mil noches maldecidas de vómito y café,
la multitud de muertes que tapan mi vacío,
el final, sin más trámite, de la vieja ilusión.

Ahora te marchas tú y aquí me dejas
transido de recuerdos,
en la historia que nadie ha de contar
porque a nadie le importa,
cansado de seguir huyendo a solas.


(del poemario "vivir, sin más motivo")

martes 26 de octubre de 2010

Allí estaba la casa


Donde siempre estuviera, allí estaba la casa.
Lejanamente cerca.
Tapada por el musgo de inclementes inviernos.
Oculta en la penumbra de la tarde.
Desterrada de risas
que un día revistieron de azul y luz perfecta
los viejos dormitorios.
Con los cristales rotos de tanto abrirse al mar.

Ya no le pertenezco.
Dejé de visitarla con exacto volver
apenas ni me acuerdo.
En las sucias paredes, cubiertas de humedad,
hoy faltan los retratos que asumieran mi infancia.

Profundo es el silencio
sobre la triste cal que cubre los pasillos.

(del poemario "Vivir, sin más motivo")

lunes 4 de octubre de 2010

En este mes de agosto


En este mes de agosto
es triste caminar entre las flores.

Otoño ya está aquí. Con él vienen los fríos,
la lluvia incontrolada
y el viento sin piedad. Derribados los pétalos
sobre un suelo encharcado de hojas ya caducas,
se irán si tan siquiera dejarnos su mensaje,
sin decirnos siquiera que estuvieron felices
el tiempo que estuvieron.

Se irán sin decir nada, como todo se va,
como todo concluye en exacta partida.

No hay resumen, ni tiempo de tan sólo llorar
por el tiempo fugado hacia el mar del adiós.


Y nos iremos todos para formar la historia
de un absurdo pasar sin nombres propios.


martes 13 de julio de 2010

Este blog se va de vacaciones hasta finales de agosto.
Buen verano a tod@s

lunes 5 de julio de 2010

Asi, desciendo al mar



Así, desciendo al mar y dejo a mis espaldas
las huellas que algún día sobre la arena hice.

Hay huellas soleadas, de un tiempo de cosecha
que supera a la siembra y llena mis alforjas
de exactísimo amor. O huellas perceptibles
sólo desde el olvido que impone la distancia.
Huellas que lastimaron esos guijarros gris
ocultos de mi andar, casi enterrados,
que zahieren mis pies sin alterarse.
Huellas entristecidas
ante el pájaro herido al linde de la playa,
que clama soledades.
Pisadas que acompañan mi perdida niñez,
fugada tras las olas y el viento de levante...

y así, desciendo al mar; ya todo está cumplido.

lunes 21 de junio de 2010

De repente estoy triste


De repente estoy triste y no me lo merezco.

Ni siquiera mantengo la sonrisa
de los días vacíos de contarse.

Tampoco se me antoja distraer la atención
con ajadas premisas de ser y comprenderme.

Es inútil que busque calendarios distintos
para anotar las veces de masturbarme a solas,
sin retrato, ni nombre,ni siquiera memoria
de rostros que ya fueron. De repente, estoy triste,
y puede que esos ojos idos de tantos años
sean los responsables y busque aquellos sueños
fugados a la noche de la muerte absoluta,
sin comprender apenas que la inmortalidad
habita en el dolor de recordar que vives.


(del poemario "Espacios y sombras")

martes 15 de junio de 2010

Espaciosos silencios


Espaciosos silencios
se instalan en un aire que vibra todavía
al compas de tu voz, fugada acaso
para no regresar de la distancia,
mientras oigo pisadas alejarse
de esa estación de tren, vacía de futuro,
que aún guarda la visión de nuestro encuentro
sin réplica posible,
allí donde tu mundo se alejó de mi mundo
entre marchitas brumas,
junto con el adiós que nos quisimos dar
para dejar morir a un sentimiento
que imploraba piedad para consigo
y puesto entre tú y yo
con la exacta quietud de aquel que ya no vive.



(del poemario "Espacios y sombras")

viernes 4 de junio de 2010

Viajabas


Viajabas bajo el polvo que levantase un viento
feroz, definitivo.

Viajabas bajo el polvo, y tus cansados ojos
prendían lejanías,
un punto acaso neutro
de aquel mirar perdido en el espacio de un tiempo
diferente. Imágenes borrosas de un pasado
transido de tardes como aquella, de lágrimas
bordando la línea divisoria de tu vida,
confusa historia consentida siquiera
de ilusiones, a punto de morir por suicidas
palabras que nunca se escaparon de tus labios.

Viajabas bajo el polvo insostenible. Fugados
huracanes fraguaban en el aire. Insondables
abismos sumían a tus sueños, nacidos
de los días del calor.
Y viajabas sin rumbo: no importaba vencer,
sólo importaba aumentar la distancia
con la doliente imagen
de un ayer de triste recordar y así evitarte
que vuelva a resurgir tu amor sobre el vacío.


(del poemario "Senderos de inconstancia")




lunes 31 de mayo de 2010

Extrañaba tu falta


Después de mil jornadas por calles extranjeras,
extrañaba tu falta.

Me tocaba el regreso hasta tu mundo en sepia.

Era larga la noche del camino
y difícil andar sobre tus pasos.

Ahora te pido: invítame a bailar,
quiero sentir tus pechos acuchillar mi carne;
quiero sentir tus piernas distanciarse
para extasiar mi rodilla entre tus muslos.

Invítame a bailar, que tengo frío
y mi tiempo zozobra sin tu vientre.


(del poemario "Entre tú y yo")

sábado 15 de mayo de 2010

Estuvimos allí


Estuvimos allí,
hincados de rodillas
ante la inmensa fosa donde yace el Amor
y supimos entonces perdidos los senderon
que asombramos de luces y alabanzas
al dios recién nacido,
porque ese dios no existe,
estuvimos allí,
pudimos comprobar que era certeza
su indefinida ausencia,
pues razones había, el dios estaba muerto,
le impidieron crecer de un solo tajo
y evitaron así que una sola vez,
siquiera en nuevos sueños,
volvieran nuestras manos a juntarse.


(del poemario "vivir sin más motivo")

lunes 3 de mayo de 2010

Aquí llega la noche


Aquí llega la noche,
no te dejes vencer por su tersura,
su intemporal matiz, sus tentaciones,
ni escuches junto al marco de la vieja ventana,
de madera podrida y cristales de polvo,
el ritmo del silencio que repite un cantar,
porque la noche engaña, como aquella mujer
que espera en las esquinas y sisea a los hombres,
y quiere seducirte para atarte las manos
al mantel que sostiene pesadillas oscuras
y días sin razón, desasistidos,
y allí te sentirás como distinto,
confundirás la luz con la luna engordada
de escaso plenilunio,
donde los hombres lobo violan Caperucitas,
y te irás a dormir cuando la aurora,
sin esperar razón ni puerta abierta que permita
al amor tener su espacio. Y solo has de seguir
hasta encontrarte debajo del mantel,
sin tiempo que buscar, acaso muerto.


(del poemario "Estampas, pinturas y aguafuertes)


La fotografía está bajada de la red

lunes 26 de abril de 2010

Ambivalencia


Más allá de nosotros,
de nuestro mundo ambiguo,
también cantan los pájaros, se mecen los ramajes
al murmullo del viento,
en silencio profundo las tardes anochecen,
el mar se vuelve azul desde la aurora y el cantar
de los niños trasmite su alegría por vivir.

Mas allá de nosotros,
de nuestro mundo ambiguo,
también hay otros mundos que rompen los juguetes,
colocan alambradas,
cavan profundas fosas y entierran a los muertos
que corrompen su carne a la intemperie. Son mundos
que agonizan de miedo y cobardías, envidiosa
ambición, odio profundo con su dios por testigo,
allí donde los niños confunden los cantares
con granadas de mano, las escuelas no están,
el mar siquiera brama
y el tiempo de tinieblas depreda aquellas voces
que, límpidas, sonaron antes que un hombre hubiese.


(del poemario "Vivir sin más motivo")

La imagen está tomada de Internet


miércoles 21 de abril de 2010

Lluvia pertinaz


Hoy llueve, y lo está haciendo de un modo inevitable,
feroz, con mala leche, la misma que los niños
se gastan con los niños, y llueve por igual
en las terrazas, en techos de uralita,
sobre tejas que tapan ambiguos edificios,
sobre los autobuses, los perros y la gente.

Se inundan las aceras plagadas de agujeros
y charcos camuflados, y es triste tanta
lluvia, constante y sin destino, que destiñe
los amores, anega el viejo parque y sume
a esos silencios que nos vieron pasar
bajo un suelo empapado de palabras antiguas
que el viento difumina en el vacío.


(del poemario "Vivir sin más motivo")

La fotografía está bajada de la red


martes 13 de abril de 2010

¿Interrogante?


Puede ser que te encuentre entre absolutas nubes
que cubren las memorias y simulan al tiempo,
o es verdad que te has ido por largos vericuetos
en busca de cigüeñas y niños de la calle
con los mocos azules, pero sé con certeza
que en un exacto día conviviste conmigo
compartiendo secretos, cubriéndome las manos
de ganas y futuros, incluso consolando
esta tristeza mia que andaba la azotea
ausentada de luz y de palomas,
que me dijiste "espera, regresaré
a tu lado". Mas cerraste a tus espaldas nuestra
puerta y arrancaste a volar distancias infinitas,
dejando que la nieve volviera a aposentarse
en el alero y al frío del nordeste golpear
los cristales, ausentes los pájaros del sueño,
borrándome de fotos las paredes.

Y así fue que la noche volvió para quedarse.


(del poemario "Vivir sin más motivo")


lunes 5 de abril de 2010

Estaba con el tiempo


Estaba con el tiempo de desnudar cerezos,

de volver la cabeza y mirar para atrás,
de contemplar distancias que marcan lo absoluto,

distinto amanecer, cóncavas calles
transidas de mis pasos,
apenas incluidos en el bloc del recuerdo,
y aceras que albergaron batallas sin librarse,

eran leves las sombras
que pintaban de oscuro la valla del jardín
y era mi tiempo aquel que saludaba,
con abierta sonrisa,
el desfile marcial de las cigüeñas,
y el color de la tarde dejaba su mirar
sobre mi frente, vacía de oquedales,

el sol iluminaba las fachadas del pueblo,
(que quiso ser el mar)
mientras allá a lo lejos cantaban otras voces

y corría mi perro al zaguán de la casa
para decirme adiós desde la cosas
perdidas para siempre.

(sueños o realidad, me da lo mismo)


(del poemario Las horas descontadas)

martes 30 de marzo de 2010

Deconstruyendo


Nos fuimos construyendo muy despacio,
medíamos el tiempo contando hacia el futuro,
libre la piel de escamas y los ojos llenísimos
de luz, pese a las nubes que hasta el techo cubrían,

nos fuimos construyendo a pesar de los truenos
que a vacío sonaban en túneles candentes
y alcanzando el placer por dirección prohibida,

nos fuimos inventando el subterfugio
de vadear las horas estrábicas de mar
que intentaban sumir a nuestro lecho
bajo el manto profundo del hastío,

pero fue que la vida, sin avisar siquiera,
nos trajo el huracán de la rutina
y quedamos así, sin nada que nos salve.


(del poemario "Entre tú y yo")


miércoles 24 de marzo de 2010

Elucubrando


Permíteme bajas los escalones
que llevan hasta el bies de lo correcto.

Necesito escapar, correr a la aventura
que contagie mis noches de libertad
distinta. Lo preciso. Y no esperes
que regrese al momento, antes, he de buscar
adónde están mis sueños, donde fueron
las horas que un día se perdieron de los dos
sin dejar dirección ni teléfono fijo,
y el azul que encubría al futuro perfecto
de tu imagen en fuga. Permite que me vaya,
tú no me necesitas, tus días están llenos
de tonterías varias, de amigas, de gimnasios,
del té de media tarde, de tu búsqueda en vano
del amante adecuado...

Permite que regrese
al mundo que perdimos
para así recobrar mi dejado unicornio.



(del poemario "Entre tú y yo")




lunes 22 de marzo de 2010

Capricho inoportuno


Monogámicas crisis que siempre te provocan
escarcha entre las piernas y un incesante grito
que se desplaza, raudo, del ascensor al patio.

Antojas que te entregue aquello que no has dado
ni en orgásmicas noches de locas confidencias;
exiges que te ame, que perdone tus cosas,
(ahora se dice así), que abandone mi tiempo
de andar por donde quiero... ¿Prefieres que te mienta?
Soy incapaz, lo sabes, de proferir palabras
ajenas a mi modo de sentir ¿No es mejor
que gocemos hasta caer rendidos y demos
la ocasión a nuestro hado de buscarse su sitio,
entre tanto pendón reconocido, y qué anda suelto?



(del poemario "Entre tú y yo")